Margen bruto
Gross margin
Lo que queda de la cuota de un cliente después de pagar el coste de hacer el trabajo.
Los ingresos menos los costes directos de producción, es decir, los salarios de las personas que trabajan en la cuenta, los colaboradores externos y el software que se le carga, expresado como porcentaje de los ingresos. No incluye los gastos generales, como el alquiler y los salarios de la dirección, que van por debajo de la línea del margen bruto.
Margen bruto % = (ingresos − coste directo de producción) ÷ ingresos × 100
Ideas clave
- Excluye de los ingresos la inversión en medios que solo pasa por la agencia, o todas las cuentas de medios de pago mostrarán un margen magnífico que en su mayor parte es el presupuesto del cliente.
- El margen por cliente es la cifra que revela qué cuentas subvencionan a cuáles, y la que la mayoría de las agencias nunca calculan.
- La cuenta que no es rentable suele ser la más grande, la más antigua o la del fundador. Son las tres que nadie cuestiona.
- Bien de media y mal en dos cuentas no es un negocio sano: son dos problemas y una media.
- Las tres peores por margen casi siempre son las tres que más estresan al equipo de producción. No es casualidad.
Qué va por encima de la línea
El margen bruto solo significa algo si el límite se traza siempre igual, y en las agencias ese límite se traza de varias formas incompatibles.
Por encima de la línea, en el coste directo de producción, va todo lo que existe porque existe esta cuenta: el tiempo con salario de las personas que trabajan en ella, los colaboradores externos y freelance, y las licencias de software que se cargan específicamente a ese trabajo. Por debajo, en los gastos generales, van el alquiler, los salarios de la dirección, la administración, las herramientas comunes y la búsqueda de negocio.
La inversión en medios que solo pasa por la agencia no va en ninguna de las dos, porque no son ingresos. Una agencia que gestiona cien mil euros al mes de presupuesto publicitario por un fee de cinco mil tiene cinco mil de ingresos en esa cuenta. Incluir los medios hace que el porcentaje de margen parezca extraordinario y que la agencia se ponga precio frente a una cifra que en su mayor parte es dinero de otro pasando por su cuenta bancaria.
La prueba para el límite: si este cliente se fuera mañana, ¿desaparecería este coste? Las horas de un freelance, sí. La oficina, no. Esa pregunta resuelve en una frase la mayoría de los casos dudosos.
Por cliente, que es donde se vuelve útil
El margen bruto de toda la agencia es una cifra para el director del banco. La versión que cambia decisiones es por cliente, y es el cálculo que la mayoría de las agencias nunca han hecho.
El motivo es muy corriente: necesita horas registradas por cuenta y salarios asignados a esas horas, y si falta cualquiera de las dos cosas, la cifra no se puede obtener. Lo que significa que las agencias que más necesitan saberlo son las que menos preparadas están para conseguirlo.
Lo que revela casi siempre es incómodo y casi siempre permite actuar. Unas pocas cuentas sostienen el negocio, unas pocas pierden dinero y el resto no destaca. Las pérdidas rara vez están donde nadie esperaba.
El patrón que conviene conocer de antemano: la cuenta que no es rentable suele ser la más grande, la más antigua o la del fundador. Son las tres que nadie cuestiona, y precisamente por eso su alcance lleva años desviándose sin que nadie lo plantee.
Lo que oculta la media
Una agencia que muestra un margen combinado sano puede estar cargando con dos cuentas que pierden dinero en cada hora, y la media seguirá pareciendo buena mientras aguanten las cuentas rentables.
No es un negocio sano con un problema de redondeo. Es un negocio con dos problemas y una estadística que los oculta, y el riesgo es real: si una de las cuentas rentables se va, las pérdidas dejan de estar cubiertas y la situación cambia en un solo mes.
La distribución importa más que la media, y la versión práctica es una lista ordenada y no un gráfico. Todos los clientes, ordenados por margen, de peor a mejor. Ocupa una página y es la página más informativa de cualquier conjunto de informes de gestión de una agencia.
Revisada cada trimestre, esa lista produce una agenda corta y concreta: subir el precio de estas dos, renegociar el alcance de esta y entender por qué esta es mejor de lo que pensábamos. Ninguna de esas acciones se puede sacar de una cifra combinada.
La asignación que rompe la cifra sin que nadie lo note
Una vez que existen las horas, hay que ponerles un coste, y el atajo que toma casi todo el mundo es una tarifa horaria media para todo el equipo. Ese atajo oculta el patrón más caro del trabajo de agencia.
Los perfiles sénior cuestan varias veces lo que cuestan los júnior. Asignar a todo el mundo a una media hace que una cuenta atendida por las dos personas más caras del edificio parezca idéntica a otra atendida por perfiles júnior, y a menudo es la cuenta barata la que absorbe el tiempo de los sénior, porque es la difícil.
Ponerle a cada hora el coste del salario real, aunque sea por franjas aproximadas, lo hace visible al instante. Lo habitual es descubrir que la experiencia se ha ido desplazando hacia las cuentas que se quejan y no hacia las que pagan, una respuesta racional de cada persona y un mal resultado para el negocio.
Y la última relación que merece la pena nombrar: las tres peores cuentas por margen casi siempre son las tres que más estresan al equipo de producción. No es casualidad, es el mismo hecho observado desde dos lados, y cualquiera de los dos sirve para encontrar el otro.
Qué significa para una agencia
Calcúlalo por cliente, cada trimestre, y mira las tres peores. Esa lista casi siempre coincide con la de las cuentas que más estresan al equipo de producción, y no es casualidad.
Errores habituales
- Incluir la inversión en medios en los ingresos y mostrar un margen que no describe nada.
- Asignar el tiempo de un perfil sénior a una tarifa media, lo que oculta que las personas caras están en las cuentas baratas.
- Informar de la cifra combinada, que sigue pareciendo buena mientras dos cuentas pierden dinero en cada hora.
- Poner los gastos generales por encima de la línea, lo que convierte el margen bruto en neto y elimina la comparación entre cuentas.
En resumen
El margen bruto por cliente es el único informe que cambia de forma fiable lo que hace una agencia, y normalmente falta por dos datos que ya recoge a medias. La lista ordenada que produce es corta, incómoda y casi siempre es la misma que habría escrito de memoria el equipo de producción.
Preguntas frecuentes
¿Qué cuenta como coste directo de producción en una agencia?
Todo lo que existe porque existe la cuenta: el tiempo con salario de las personas que trabajan en ella, los colaboradores externos y freelance, y el software que se carga específicamente a ese trabajo. El alquiler, los salarios de la dirección, la administración y la búsqueda de negocio van por debajo de la línea como gastos generales. La prueba es si el coste desaparecería si el cliente se fuera mañana.
¿La inversión en medios debe incluirse en los ingresos de la agencia?
No. El presupuesto publicitario que solo pasa por la agencia no son sus ingresos, e incluirlo hace que el porcentaje de margen parezca extraordinario mientras describe el presupuesto del cliente y no el negocio. Una agencia que gestiona cien mil euros al mes por un fee de cinco mil tiene cinco mil de ingresos, y ponerse precio frente a la cifra grande es como acaba cobrando poco por todo.
¿Cuál es un buen margen bruto para una agencia?
Aquí las referencias sirven menos que la distribución. Una agencia con una cifra combinada sana puede estar cargando con dos cuentas que pierden dinero en cada hora, y la media solo aguanta mientras aguantan las rentables. Una lista con todos los clientes ordenados por margen, de peor a mejor, informa más que cualquier referencia y produce una agenda concreta en lugar de una comparación.
¿Por qué calcular el margen bruto por cliente?
Porque la cifra combinada no puede decir qué cuentas subvencionan a cuáles, y la que no es rentable suele ser la más grande, la más antigua o la del fundador, que son las tres que nadie cuestiona. Necesita horas registradas por cuenta y salarios asignados a esas horas, y por eso las agencias que más lo necesitan suelen ser las que menos preparadas están para calcularlo.
Términos relacionados
- Horas facturablesEl tiempo que se puede cobrar a un cliente.
- Desviación del alcanceEl trabajo que crece más allá de lo acordado sin que la cuota lo acompañe.
- Valor de vida del clienteEl beneficio total que se espera de un cliente durante toda la relación.
- Fee mensualUna cuota periódica por un alcance acordado de trabajo continuo.
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